Cien Años de Soledad – Gabriel García Márquez –

“Hicimos tantas guerras, y todo para que no nos pintaran la casa de azul.”

En julio de 1966 terminó Gabriel García Márquez la redacción de Cien Años de Soledad, novela del escritor colombiano anteriormente nombrado y premio Nobel de Literatura en 1982, nacido en 1927.

Retrato de Gabriel García Marquez

Gabriel García Marquez

Es considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y fue catalogada como una de las obras más importantes de la lengua castellana durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, en 2007.

La primera edición de esta novela, se realizó en Buenos Aires, en mayo de 1967 por Editorial Sudamericana. Hasta la fecha, se han vendido más de 30.000.000 de ejemplares y ha sido traducida a más de 35 idiomas.

Sin embargo, antes de que apareciera la primera edición de Sudamericana diversas publicaciones periódicas divulgaron varios capítulos: El Espectador de Bogotá, en su <<Magazine dominical>> del primer domingo de mayo, publicó el que comienza <<Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento…>>. Mundo Nuevo. Revista de América Latina (París), en agosto de 1966, el que comienza <<Cuando el pirata Francis Drake asaltó Riohacha>>; Amaru. Revista de Artes y Ciencias (Lima), en enero de 1967, una parte del que comienza <<Deslumbrada por tantas y tan maravillosas invenciones, la gente de Macondo no sabía por dónde empezar a asombrarse>>. Eco. Revista de Cultura de Occidente (Bogotá), en febrero de 1967, el que comienza <<Úrsula tuvo que hacer un grande esfuerzo para cumplir su promesa de morirse cuando escampara>>. Mundo Nuevo, en marzo de 1967, el que comienza <<El hijo de Pilar Ternera fue llevado a casa de sus abuelos a las dos semanas de nacido>>; y finalmente, Diálogos. Artes. Letras. Ciencias Humanas (México), en su número 2, marzo-abril de 1967, el que comienza <<Llovió cuatro años, once meses, y dos días>>.

Portada del libro Cien Años de Soledad, Gabriel García Marquez

Cien Años de Soledad

La novela Cien años de soledad fue escrita por Gabriel García Márquez durante dieciocho meses, entre 1965 y 1966 en Ciudad de México, y se publicó por primera vez a mediados de 1967 en Buenos Aires. La idea original de esta obra surge en 1952 durante un viaje que realiza el autor a su pueblo natal, Aracataca, en compañía de su madre. En su cuento Un día después del sábado publicado en 1954, hace referencia por primera vez a Macondo, y varios de los personajes de esta obra aparecen en algunos de sus cuentos y novelas anteriores.

Permitanme transcribir aquí la primer parte del prólogo escrito por Mario Vargas Llosa en la Edición Conmemorativa de la Real Academia Española y de la Asociación de Academias de Lengua Española:

Cien Años de Soledad es una novela total, en línea de esas creaciones demencialmente ambiciosas que compiten con la realidad real de igual a igual, enfrentándole una imagen de una vitalidad, vastedad y complejidad cualitativamente equivalentes. Esta totalidad se manifiesta ante todo en la naturaleza plural de la novela, que es, simultáneamente, cosas que se creían antinómicas: tradicional y moderna, localista y universal, imaginaria y realista. Otra expresión de esa totalidad es su accesibilidad ilimitada, su facultad de estar al alcance, con premios distintos pero abundantes para cada cual, del lector inteligente y del imbécil, del refinado que paladea la prosa, contempla la arquitectura y descifra los símbolos de una ficción y del impaciente que solo atiende a la anécdota cruda. El genio literario de nuestro tiempo suele ser hermético, minoritario y agobiante. Cien Años de Soledad es uno de los raros casos de obra literaria mayor contemporánea que todos pueden entender y gozar. Pero Cien Años de Soledad es una novela total sobre todo porque pone en práctica el utópico designio de todo suplantador de Dios: describir una realidad total, enfrentar a la realidad real una imagen que es su expresión y negación. Esa noción de totalidad, tan escurridiza y compleja, pero tan inseparable de la vocación del novelista, no solo define la grandeza de Cien Años de Soledad: da también su clave. Se trata de una novela total por su materia, en la medida que describe un mundo cerrado, desde su nacimiento hasta su muerte y en todos los órdenes que lo componen – el individual y el colectivo, el legendario y el histórico, el cotidiano y el mítico -, y por su forma, ya que la escritura y la estructura, tienen como materia que cuaja en ellas, una naturaleza exclusiva, irrepetible y autosuficiente”.

Es largo, pero es precioso, profundo y exacto. Creo que no podría haberlo dicho yo, que simplemente soy una lectora asidua, que este hombre tan renombrado en el campo de la literatura, mundo del que está embebido, inmerso.

Cien Años de Soledad, es un libro del que sin duda, deben haber escuchado hablar muchísimas veces. A mi me ha pasado que durante mi corta vida, he escuchado grandísimas referencias hacia él, grandes recomendaciones de lectura, tanto de lectores aficionados como de profesores de literatura y letras. Sin embargo, tardé mucho en leerlo, quizás por miedo a decepcionarme, o de no poder entender bien a fondo el libro. Pero después pensé que con todos los méritos que habían cosechado tanto el autor como el libro, tenía que leerlo de una buena vez por todas. Y agradezco haberme decidido a hacerlo.

Para que conozcan un poco la trama de la historia, sin que pierdan la curiosidad por leerlo, debo decir que transcurre en un lugar llamado Macondo. Quien haya leído algunos libros anteriores de García Márquez, puede haber leído ya este nombre en alguno de ellos.
Se narra la historia de una familia en particular, los Buendía, de quienes conoceremos a varias generaciones. 

José Arcadio Buendía, quien migra de su pueblo natal con su esposa Úrsula Iguarán tras haber ganado una pelea de gallos a su vecino Prudencio Aguilar, pelea que terminó con un reto a duelo por parte de José. En dicho duelo, Prudencio Aguilar muere, y su alma atormenta a José durante mucho tiempo. Volviendo a la migración, en la cual José parte buscando un mar que nunca encuentra, funda luego de mucho caminar, el pueblo que nombramos anteriormente, Macondo. En esta migración, lo siguen varias personas del pueblo, quienes pasarán a ser los primeros habitantes del mismo.

José y Úrsula, eran un matrimonio de primos, que vivieron siempre preocupados y pendientes de que sus hijos, por ser primos, nacieran con cola de Cerdo o Lagarto. Este matrimonio debe agradecer que ninguno de sus tres hijos tuviera tales características. El nombre de estos tres chiquitos eran: José Arcadio, Aureliano y Amaranta. Estos nombres dentro del relato, pueden llegar a marear y confundir si no se presta mucha atención, pues la tradición de la familia era repetir los nombres a las generaciones subsiguientes.

– José Arcadio aparece como un hombre curioso, amante de las novedades y proactivo en cuanto a investigaciones se trataba. Era aficionado a la feria de los gitanos (su amigo personal era Melequíades), quienes traían las novedades del mundo al pueblito de Macondo. Fue así como se obsesionó con varios de los artículos que ellos le presentaron, siendo quizás el más importante, la alquimia, la metalurgia y la platería. Fue tal el grado de obsesión con estas cosas, que llegó a retraerse en una existencia solitaria en un cuartito de su casa, en donde trabajaba y estudiaba constantemente. Cada día se aleja más y más de la realidad. Termina por perder la razón y termina viviendo bajo un árbol de la casa siendo cuidado por Úrsula…así muere, bajo un árbol, alejado de la realidad, sólo acompañado por su antiguo enemigo Prudencio…

– Úrsula, a diferencia de José, era quien se ocupaba de la casa a falta de su marido. Fue la fundadora de una fábrica de dulces que hizo prosperar a la familia y las transformó en una de las más importantes de Macondo. Es una mujer emprendedora, activa…muy activa diría yo. Es el sostén y pilar de una familia tanto en lo material como en lo espiritual. Tras su muerte, todo se desmoronaría poco a poco y nada se recordaría de esta familia que había sido una vez tan acomodada.

En cuanto a los hijos, deben haberse dado cuenta ya que el primogénito, como su nombre claramente nos indica si seguimos las costumbres, es:

– José Arcadio. En la niñez, él y su hermano parecían ser como todo chico del lugar. Sin embargo, a medida que José Arcadio crece, sus prioridades y preocupaciones apuntan hacia lugares muy distintos a los de su hermano. Es un ser curioso, al igual de su padre, con mucha voluntad e impulsivo en sus decisiones. Conoce el amor con una mujer del pueblo mucho mayor que él, la conocida como Pilar Ternera. La relación se termina cuando Pilar queda embarazada, y José Arcadio parte de Macondo con los gitanos, siguiendo las huellas de un nuevo amor con una gitanita.
José Arcadio se ausenta de su casa, desesperación de Úrsula de por medio, durante muchos años, y cuando ya no se creía que volvería a saberse de él, reaparece en Macondo como un hombre nuevo. Mujeriego, tatuado y mal hablado, se casa con Rebeca. La pareja no obtuvo la bendición de Úrsula, y el casamiento termina en escándalo. Con su nueva manera de ser, comienza a usurpar varios terrenos de los vecinos de Macondo, robo que será legitimado por su hijo Arcadio, quien había creado una oficina de registros mientras tuvo el cargo de jefe civil y militar. Sin embargo, muchos años después, las tierras serán devueltas nuevamente por su hermano Aureliano, personaje por demás interesante.

Teniendo a Aureliano en mente, pasemos a él.

Más conocido como Coronel Aureliano Buendía, es el segundo hijo de la familia, y no sólo eso, sino que también es el primer niño nacido en Macondo. También encontramos en él a un personaje solitario y retraído, y un poco excéntrico si tomamos en cuenta que cuando era niño podía mover objetos con la mente y generar una suerte de situación paranormal. Este niño aprende platería y metalurgia de su padre, y se dedica principalmente a hacer y rehacer pescaditos de oro.

Como todo buen Buendía, valga la redundancia, también tuvo amoríos con la anteriormente mencionada Pilar Ternera. De esta relación nace otro niño, al que se llamó Aureliano José. Sin embargo la relación no prospera, y Aureliano se casa más tarde con la primer mujer que amo en su vida, una niña de apenas 9 años de edad, hija de Apolinar Moscote, político de Macondo. Esta niña llamada Remedios, muere poco después del casamiento.

A esta altura se preguntarán el por qué del rango de Coronel en su nombre…pues bien. Resulta ser que don Aureliano era el líder revolucionario contra el gobierno conservador, del cual era partidario su suegro. Al haber reconocido el fraude que éste había realizado en las elecciones decide unirse al llamado Partido Liberal durante el comienzo de la guerra civil, y llevar a cabo 32 guerras civiles, las cuales son absolutamente todas un fiasco, extendiendo su lucha hasta Centroamérica.

Aureliano, si bien era un poco diferente a su hermano, realmente no lo era del todo. También podemos decir que era igual de mujeriego si tomamos en cuenta que tuvo 17 hijos con 17 mujeres distintas, todos los cuales llevan el nombre de Aureliano, quienes aparecen un día en grupo en Macondo para visitar a su padre. Todos los Aurelianos fueron marcados con una cruz de cenizas en la frente, la cual no se pudo quitar de ninguna manera. Esta cruz, sería la causa de su perdición más adelante, gracias en parte, a los pasos dados por su padre.

En la vejez, se vuelve un poco como su padre. Pierde la memoria, se retrae aun más en su cuartito de metalurgia y platería, y tras ser escondido por su familia en ese lugar, se dedicará toda su vida a fabricar pescaditos de oro hasta su muerte.

– Amaranta es la hija menor del matrimonio. Junto con Rebeca, su hermana adoptiva, fueron creciendo de manera conjunta y amistosa, hasta que, como en algunas relaciones de mujeres, sus sentimientos cambiaron tras la aparición de un bello joven, Pietro Crespi, encargado de armar una pianola en la casa de los Buendía. Tras la aparición de este jovencito, la vida de Amaranta se tornará en una vida de rencores y envidias. Rechazará a todo pretendiente que se le presente, incluyendo al mismísimo Pietro Crespi, quien se suicida a causa de la negativa de Amaranta a casarse con él. Las relaciones prohibidas intrafamiliares, se vean quizás mejor con ella, quien tiene un pequeño romance con su sobrino Aureliano José, e intenta acercarse al nieto de su sobrino José Arcadio cuando tiene 3 años de edad.

El final de Amaranta también está teñido por la soledad. Muere sola, virgen y en rencor, luego de haberse dedicado varios años a la tardea de tejer su mortaja, la cual teje y desteje durante mucho tiempo, hasta que finalmente decide terminarla, y con esto, terminar su vida.

– Rebeca, la herma adoptiva de quien hablamos anteriormente, llega a la familia en un viaje desde Manaure, huérfana a los 10 años de edad. Trae consigo los restos de sus padres, y es entregada a la familia Buendía con una carta en la que se explica que es hija de unos primos de Úrsula. Rebeca no habla español, y se lleva mejor con los sirvientes de los Buendía con quienes mantiene conversaciones animadas. Tiene por costumbre comer tierra, hábito por el cual Úrsula se vuelve loca por tratar de erradicar. También se chupa el dedo. Cuando parecía que los castigos y advertencias de Úrsula habían erradicado estos hábitos, descubrimos que con cada crisis que Rebeca enfrenta, estas conductas vuelven a reaparecer.

Fue Rebeca, quien gana el amor de Pietro Crespi entre las dos hermanas, y todo parece ir bien y rumbo al casamiento, hasta el regreso de José Arcadio, cuya hombría la desconcierta, y rechaza entonces a Pietro para casarse con él. Como ya hemos dicho anteriormente, el casamiento genera bastantes conflictos. Úrsula destierra a José Arcadio y Rebeca de la casa. Tras la muerte del marido, Rebeca se transforma en otro ejemplo de soledad y desolación característica de los Buendía. Se encierra en su casa y no sale durante muchos años, dejando que la misma se deteriore, y genere rumores en el pueblo,  que ella también hacía tiempo que había muerto. La única persona que tiene acceso a esta mujer, es su sirvienta Argénida. La casa fue restaurada en un momento por uno de los Buendía, pero de nada sirvió esto para sacar a Rebeca de su situación. Muere también en soledad.

Los hijos de los hijos…son muchos.

– Arcadio, hijo de Pilar Ternera y José Arcadio hijo. Fue criado como hijo de José Arcadio Buendía y Úrsula. Fue José Arcadio quien lo aceptó en la familia en contra de Úrsula, quien no quería aceptarlo. La condición para que Arcadio formara parte de la familia, era que éste no debía saber la verdad de sus padres. El futuro de Arcadio, es bastante interesante. Pasa de maestro de escuela a líder de Macondo, y de líder de Macondo, a dictador tiránico. Quien le encarga el liderazgo de Macondo, es el Coronel Aureliano Buendía en su ausencia, y el ejército personal de este dictador, eran sus alumnos…piénsenlo…esconde muchas cosas ¿no?. Cuando el régimen conservador llega al poder en Macondo, es fusilado.

– Aureliano José, como dijimos, es hijo de Pilar Ternera y el Coronel Aureliano Buendía. En él vemos nuevamente este amor que siempre queda en familia, pues estaba enamorado de su tía, Amaranta. Es por ella que regresa a Macondo tras haber acompañado a su padre a la guerra. A diferencia de Arcadio, a Aureliano no se le niega el derecho de conocer la verdad sobre sus padres, más que nada de su madre, con quien convive durante un tiempo. La muerte de Aureliano es también trágica, pues muere asesinado tras escapar de la brigada policial.

No vamos a hacer mención específica de los 17 hijos de Aureliano…los 17 Aurelianos, pues no se da en el libro mucho detalle sobre ellos tampoco.  Todos tienen una muerte trágica: son asesinados como consecuencia de una amenaza de su padre. Para más detalles, leáse el libro…

Hijos de los hijos de los hijos…

– Remedios. Hija de Arcadio y Sofía de la Piedad. Remedios hereda la belleza de su madre, y es por eso que se la conoce como Remedios la Bella. Dicen las malas lenguas, que lo que tenía de linda, no lo tenía en inteligencia y viveza. Todos en la familia afirmaban esto, menos el Coronel Aureliano Buendía, quien la consideraba la única persona lúcida de la casa. Se dice también que su olor y presencia trastornaba a los hombres de Macondo y la plantación. Sin embargo, todos los hombres que intentan pretenderla, mueren trágicamente. Lo más interesante de este personaje, es la característica que le da el autor, casi equiparándola con una virgen, refiriéndome con esto a la religión católica, pues resulta ser que un día, Remedios, asciende en cuerpo y alma al cielo, frente a Fernanda (esposa de Aureliano Segundo, extremadamente católica) quien no sólo siente envidia, sino que mucha bronca, porque asciende con sus sábanas.

– Aureliano Segundo es impulsivo, repitiéndose esta característica nuevamente en la familia. Va en busca de una joven lejos de su pueblo, Fernanda, quien se había criado en una familia de buen pasar, estudiado en un buen colegio católico, y quien tenía modales de reina. Tras casarse, toma como amante a una mujer de Macondo llamada Petra Cotes, con quien llegaría a vivir durante muchos años de su vida. En casa de Aureliano y Petra, las cosas eran prósperas, pues el ganado se reproduce inexplicablemente sin control, y la abundancia llenaba sus días. Y aquí hay otra cosa importante de notar. En Macondo, hay un diluvio. Tras este diluvio, Aureliano vuelve a la casa de los Buendía. Cuando finalmente acaba, vuelve a la casa de Petra, pero su abundancia termina. Deben afrontar malas épocas económicas, en las cuales ambos luchan para salir adelante y muchas veces, Aureliano encuentra consuelo en la música. Venden rifas para lograr que su hija Amaranta Úrsula, tenga una buena educación en Bruselas. Su muerte, no fue ni tan trágica ni tan solitaria, pues muere rodeado por personas que lo querían, que cumplen sus últimos deseos y promesas. Muere al mismo tiempo que su hermano.

– José Arcadio Segundo, hermano del anteriormente nombrado Aureliano Segundo, hijo de Arcadio y Sofía de la Piedad. Úrsula con estos dos hermanos, queda algo desconcertada, pues era partícipe de la idea de que los nombres en su familia, marcarían el destino y la personalidad de las personas. Con estos dos hermanos, las cosas son diferentes. Arcadio comienza a parecerse a los Aurelianos, y Aureliano a los Arcadios. Por esto, ella creía que los habían cambiado al nacer. Proactivo como aquel José Arcadio Buendía, y amante de todo lo nuevo, construye el único navío que hubo en Macondo…ahora bien, si recuerdan lo que hemos dicho al principio…que José Arcadio Buendía nunca encontró el mar, se preguntarán para qué construyó un navío. Pues bien amigos, si el agua no va a Macondo, Macondo va al agua…si quieren ponerlo de alguna manera. Arcadio segundo, se encarga de traer el Agua a Macondo. En este barco, migran las matronas francesas, creando un nuevo barrio en Macondo. Si mal no recuerdo, fue también él quien trajo el ferrocarril…José Arcadio Segundo, tiene también un poco de la cuota revolucionaria de sus antepasados, y juega un papel importante en una gran huelga que se hace en el pueblo (no hago mayor referencia a esto pues les estaría quitando la emoción de una parte hermosa del libro). Lo que podemos decir con respecto a esto es que fue una de las dos grandes experiencias que marcarán su vida…y su vida no se marca de la mejor manera, pues nuevamente aparece la soledad y el retraimiento de los Buendía. Se dedica a estudiar por el resto de sus días los manuscritos dejados por Melequíades, quien se había convertido en el tutor del pequeño Aureliano.

– Renata Remedios, más conocida como Meme. Es la primogénita de Fernanda y Aureliano Segundo. Como su madre, es enviada a la escuela para que aprendiera a tocar el clavicordio, un poco en vano, pues ya no era un instrumento que se utilizara demasiado por aquella época. Si bien su madre intenta criarla como la habían criado a ella, Meme era más bien un espíritu libre, como Aureliano Segundo. Disfruta de las fiestas y los excesos. En una de estas fiestas, se enamora de un muchacho llamado Mauricio Babilonia, aprendiz de mecánico. Con esto, nuevamente nos vemos rodeados de cosas inexplicables en la familia Buendía. Este chico, siempre estaba rodeado de mariposas amarillas, y cada vez que se acercaba ella lo sabía porque el ambiente se llenaba de ellas. Mauricio tiene un mal destino. Le disparan una guardia nocturna que Fernanda instala en la casa tras haber descubierto que su hija y él habían tenido relaciones sexuales, y lo deja inválido. Meme es enviada a un convento en donde permanece muda el resto de su vida como signo de rebelión hacia su madre. Una vez en el convento, nos enteramos de una grata noticia…de ese amor, nace un hijo, a quien las religiosas llaman Aureliano. Este niño, es llevado a Macondo y entregado a la familia Buendía. Meme muere sola, sin haber vuelto a pronunciar una palabra, nunca olvidando a Mauricio. Nuevamente vemos en este personaje la soledad.

– José Arcadio…ya a esta altura estoy un poco mareada. José Arcadio formó parte de uno de los caprichos de Úrsula, pues estaba determinada a convertirlo en Papa. Arcadio, con la personalidad de los arcadios anteriores, es enviado a roma con el fin de que entrara al seminario…pero lo abandona al poco tiempo, y mantiene la farsa ante Úrsula. Cuando regresa de Roma, encuentra un tesoro enterrado. Comienza a derrocharlo en fiestas donde tiene aventuras sexuales con niños (cualquier similitud con la realidad, no es pura coincidencia). José Arcadio encuentra nuevamente una muerte trágica cuasi solitaria…y quizás merecida. Fue ahogado por cuatro niños a quienes había azotado, quienes luego de matarlo, se llevaron todo su oro.

– Amaranta Úrsula, es la hija de Fernanda y Aureliano Segundo, como mencionamos anteriormente. Esta chiquita, es muy parecida a Úrsula en cuanto a personalidad…quizás como decía la primera Úrsula, el haberle puesto su nombre influyó en esto. Sin embargo no pudo conocerla lo suficiente, pues Úrsula, a los aproximados 120 años de vida, muere cuando ella solamente era una chiquilla. Para no desviarse de las costumbres de su familia, Amaranta Úrsula se enamora de su sobrino, el hijo de Meme (sí el niño que nació en el convento y fue enviado posteriormente a Macondo) con quien tiene un hijo, sin enterarse nunca que su marido, era su sobrino. Amaranta Úrsula, pasa su niñez, al igual que su madre, en un convento. Al volver, vuelve con su marido, Gastón, a vivir a Macondo. Sin embargo los planes de Gastón eran muy distintos, y guardaba esperanzas de que su mujer se cansara de vivir allí para poder volver a viajar. Sin embargo su mujer, al igual que Úrsula, pronto comenzó a remodelar y reparar la casa de los Buendía, y al parecer cada día que pasaba, se la veía más feliz en Macondo. Como era de esperarse, la pareja no prosperó, y Gastón vuelve a Bruselas, enterándose del romance que su esposa mantenía con Aureliano Babilonia, sin que le interesara demasiado. Nuevamente encontramos aquí una muerte trágica. Muere desangrada tras el parto de su único hijo Aureliano, representante del fin de la estirpe de los Buendía. Dentro de todo, Amaranta Úrsula, puede llegar a ser el personaje más normal de la familia.

– Aureliano Babilonia, sería bueno introducirlo…nuevamente. Es hijo de Meme, como recordamos recién, y Mauricio Babilonia. Una vez enviado a Macondo, su abuela Fernanda lo esconde en la casa, e inventa una historia muy parecida a una que seguramente ustedes conocen…a ver a qué les suena: el niño fue encontrado flotando en una canastita…sí, muy a lo antiguo testamento…¡Bien! Como decíamos, el niño fue escondido en la casa, más precisamente en el taller de platería de José Arcadio y el Coronel, a quien se parece verdaderamente. Tampoco conoce muy bien a Úrsula, pues muere, como dijimos antes a sus 120 años de edad aproximadamente, siendo él todavía un niño. Es un niño curioso, deseoso de conocimiento…de hecho, conoce todo sin explicarse cómo…esas cosas sobrenaturales que hacen a la familia tan pintoresca dentro de su desgracia. Aureliano Babilonia, se hace muy cercano y amigo de José Arcadio Segundo, quien le cuenta la verdadera historia de la huelga (a nadie podía contársela sin que pensaran que estaba loco). Marcado desde niño, Aureliano siempre se queda en casa, saliendo solamente después de la muerte de Fernanda para ir a la librería. La gran obsesión de este Buendía, eran los manuscritos de Melequíades. Se pasó su vida intentando descifrarlos. En una de sus idas a la librería, conoce a cuatro muchachos quienes terminarán siendo sus grandes amigos, Álvaro, Alfonso, Gabriel y Germán. Con ellos, este niño retraído que no conocía el mundo, comienza a visitar burdeles. Es en este momento, donde nace al amor y a la pasión, en donde se enamora de Amaranta Úrsula…nuevamente amores prohibidos en la familia Buendía, pues no sólo era, sin saberlo, su sobrino, sino que Amaranta Úrsula, como bien dijimos antes, estaba casada con Gastón. Sin embargo comienzan a mantener una relación de verdadero amor clandestinamente. Estos dos personajes, son, vuelvo a repetir lo que dije con Amaranta Úrsula, los más normales y “humanos” de la obra, y es con ellos con quienes se da algo que tanto aterró a nuestra doña Úrsula…el hijo de Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia, nace con cola de cerdo. Es llamado Aureliano aunque Amaranta quería llamarlo Rodrigo.
Tras la muerte de Amaranta Úrsula, Aureliano Babilonia se va del pueblo deprimido y nuevamente en soledad, disgustado al máximo con aquellos que habían sabido ser sus amigos. Al volver al pueblo, ve que su hijo está siendo devorado por todas las hormigas del mundo.

Esto de todas las hormigas del mundo, parece no tener mucho sentido, sin embargo, es lo que le sigue, lo que da sentido a algo que en la obra muchas veces permanece relegado a segundo plano y que está relacionado con nuestro gitano Melequíades. No lo contaré ni haré referencia a esto pues quienes no lo hayan leído no encontrarán emoción alguna o sorpresa al llegar a este desenlace. 

Árbol Genelógico de los Buendía

Árbol Genelógico de los Buendía

Obviamente hay muchísimos otros personajes que dan sentido a la vida de la familia Buendía, dando un entorno y contexto a cada uno de los integrantes de la misma, pero esto sería muy, muy extenso de nombrar y analizar. Aquí les estoy dando una pequeña introducción a lo que es la trama de Cien Años de Soledad, para que quienes no lo hayan leído se animen, y los que lo han leído como yo, recuerden, pues es difícil recordar todos los nombres y sucesos con sólo haberlo leído una vez.

Lo que podemos dejar en claro, es que es un libro que tiene una crítica social muy fuerte, en donde la soledad, la locura y la tragedia son moneda corriente, en una familia que parece estar marcada por todas las desgracias del mundo en lo que es SU mundo…básicamente la historia universal es recreada en un microambiente, Macondo, representado por una familia, los Buendía. Creo que esto es lo central de la obra. Todo gira entorno a estas cualidades. No podemos pasar por alto tampoco, el hecho de que hay varias analogías con la religión Cristiana, y por qué no Judía, si tomamos como parte compartida el antiguo testamento. Una analogía y alusión directa a esto, es la asunción de Remedios la Bella en cuerpo y alma al cielo. Dentro de los personajes, tenemos algunos profetas, como José Arcadio Buendía, Úrsula y Aureliano Buendía, y no debemos olvidarnos de Melequíades aunque no formara parte directa de la familia. También hay alusiones a algunos mitos y leyendas de otras religiones y pueblos antiguos. El análisis que yo puedo hacer de esto seguramente queda incompleto, pues hay  muchas cosas que aun no he investigado con referencia al entorno y época en la que fue escrito el libro. Por eso vuelvo a pedir permiso para transcribirles un poco del prólogo de Mario Vargas Llosa, en donde habla de Lo real Objetivo:

[…]Como la familia Buendía sintetiza y refleja Macondo, Macondo sintetiza y refleja (al tiempo que niega) a la realidad real: su historia condensa la historia humana, los estadios por los que atraviesa corresponden, en sus grandes lineamientos, a los de cualquier sociedad, y en sus detalles, a los de cualquier sociedad subdesarrollada, aunque más específicamente a las latinoamericanas. Este proceso está <<totalizado>>; podemos seguir la evolución, desde los orígenes de esta sociedad, hasta su extinción: esos cien años de vida reproducen la peripecia de toda civilización (nacimiento, desarrollo, apogeo, decadencia, muerte), y, más precisamente, las etapas por las que han pasado (o están pasando) la mayoría de las sociedades del tercer mundo, los países neocoloniales. Fundado por José Arcadio Buendía y veintiún compañeros llegados del exterior (como los conquistadores ingleses, españoles, franceses o portugueses), la primer imagen histórico-social que tenemos de Macondo es la de una pequeña sociedad arcádico-patriarcal, una comunidad minúscula y primitiva, autárquica, en la que existe igualdad económica y social entre todos sus miembros y una solidaridad fundada en el trabajo individual de la tierra: en esa <<aldea de veinte casas de barro y cañabrava>>, en ese mundo <<tan reciente que muchas cosas carecían de nombre>>, Úrsula y sus hijos siembran en su huerta <<el plátano y la malanga, la yuca y el ñame, la ahuyama y la berenjena>> y lo mismo deben hacer las otras familias, ya que los Buendía son los patriarcas y modelos de esa pequeña sociedad: José Arcadio Buendía <<daba instrucciones para la siembra>> y todas las casas de la aldea estaban construidas y arregladas a <<imagen y semejanza>> de la casa de los Buendía. En ese mundo de reminiscencias bíblicas, están prohibidas las peleas de gallos. Unos años después, Macondo ha crecido, es la <<aldea más ordenada y laboriosa que cuialquiera de las conocidas hasta entonces por sus 300 habitantes>> y sigue siendo un mundo idílico, prehistórico, <<donde nadie era mayor de treinta años y donde nadie había muerto>>, sin contacto con el resto del mundo, entregado a la fantasía y a la magia.[…]”

Como siempre agrego, estuve investigando si hay películas basadas en este libro, y hasta el momento sólo encontré una versión Japonesa y una Húngara, pero realmente desconozco porque no las he visto y tampoco sé si se ha concretado alguno de los proyectos de rodar la película. Si alguien lo sabe, agradeceré el dato.

Fuentes

Esta nota ha sido realizada en base a argumentos, recuerdos y análisis personales, y a las siguientes fuentes que me han sido de mucha ayuda tanto a la hora de analizar, como de recordar cada uno de los personajes mencionados:

* Cien años de soledad. Edición conmemorativa. Real Academia Española. Asociación de  
   Academias de la Lengua Española. Editorial Alfaguara, España. 
   ISBN: 9788420471839

Con respecto a esta fuente quisiera resaltar, que si bien yo he hecho mensión al prólogo de Mario Vargas Llosa, posee análisis de otros autores sumamente reconocidos y sumamente interesantes que no he mencionado por ser más profundos. Las personas que han participado de esta edición son: Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Víctor García de la Concha, Claudio Guillón, Pedro Luís Barcia, Juan Gustavo Cobo Borda, Gonzalo Celorio y Sergio Ramirez.

* http://es.wikipedia.org/wiki/Cien_a%C3%B1os_de_soledad#Interpretaciones

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